A estas alturas, ya nadie duda sobre el hecho de que el modelo tradicional de venta de licencias tiene los días (¿meses?) contados. El mercado empieza a demandar con fuerza otras formulas y son varias las que ya están presentes de la mano de diferentes fabricantes. Entre los nuevos modelos podemos destacar el SaaS, el Open Source y el Freeware.
A modo de resumen, se puede definir el modelo SaaS como aquel en el que el proveedor TIC provee de un servicio completo que incluye los derechos de uso del software, el servicio de soporte y mantenimiento, y el alojamiento de los elementos hardware necesarios, en base a un pago mensual o anual, por usuario o por cliente. Open source (código abierto), es el término con el que se conoce al software distribuido y desarrollado libremente, y sobre el que se tiene acceso al código fuente. El modelo freeware promulga un software total e inequívocamente gratuito, distribuido sin coste, y disponible para su uso sin limitaciones funcionales y por tiempo ilimitado. En todos los casos, servicios adicionales (formación, implantación, consultoría, etc.) implican un coste por ese concepto.
Diferentes desarrolladores están apostando por unos modelos u