Los discos duros de estado sólido SSD tienen una limitación de lectura/escritura que establece su vida útil, por lo que estos consejos pueden optimizar y alargar su vida útil configuranto los siguientes parámetros en Windows 10:
- Desfragmentar y Optimizar unidades: escribir en estas palabras en Windows 10 para ir a estas opciones y seleccionar el disco duro SSD, cambiar configuración y quitar la ejecución programada (recomendada) para que el disco duro SSD no se defragmente automáticamente ya que éstos discos no necesitan ser desfragmentados y sólo generarán un desgaste.
- Windows Search: es un servicio de Windows y debe detenerse y deshabilitar su inicio al arrancar Windows 10. Un SSD es muy rápido buscando y no es necesario disponer de este servicio ya que el sistema estará escribiendo constantemente la indexación de ficheros lo que degradará el disco.
- Archivos temporales: Equipo, propiedades, Configuración avanzada del sistema, variables de entorno. Editar las rutas de TEMP y TMP estableciendo cualquiera que no sea el disco SSD, en caso de disponer de mas de un disco duro.
- Memoria virtual: Propiedades del sistema, opciones avanzadas, rendimiento (configuración) , opciones avanzadas, cambiar, seleccionar sin archivo de paginación o bien seleccionar otra unidad de disco duro que no sea SSD y pulsar Establecer. Si nuestro ordenador tiene suficiente memoria RAM, 4 GB o más, seguramente no sea necesario tener configurado más memoria virtual usando el disco duro SSD, ya que el sistema operativo está constantemente escribiendo en el disco.
- Habilitar TRIM: abrir consola CMD como Administrador, ejecutar el comando: “fsutil behavior query DisableDeleteNotify”. Si la respuesta es “0” es que está ACTIVADO el TRIM, si sale “1” es que está DESACTIVADO, en cuyo caso podemos ejecutar el comando “fsutil behavior set DisableDeleteNotify 0” para ACTIVARLO (Nota*: Disable=0 significa No Deshabilitado o sea ACTIVADO y Disable=1 significa SI Deshabilitado o sea DESACTIVADO). Cuando se borra un archivo en un disco duro no SSD normalmente se borra solamente el índice de donde se encuentra, con lo cual el disco duro ya puede volver a reescribir ese espacio que ocupa. En un disco SSD necesita borrarse por completo. Esta opción debería de realizarla automáticamente Windows al detectar que usamos un disco duro SSD, pero no viene mal comprobarlo.